top of page

¿Personaje inspirado o personaje inventado? ¿Cuál es más fácil de crear?

Eres escritor, y te das a la tarea de hacer un personaje entrañable, que le permita al lector conectarse con él, o que se sienta identificado de alguna manera. Entonces, tienes una decisión difícil por tomar, y está es: ¿Es mejor diseñar a un personaje inspirado en alguien real, o es preferible inventarlo por completo?


Es posible que todo escritor se haya enfrentado a esta disyuntiva, una que a simple vista puede parecer fácil de responder. No obstante, durante el proceso creativo, la solución no siempre es tan simple, sobre todo con tantos aspectos a considerar.

Pero, si transportamos esta duda a una cuestión más simple como es la practicidad, entonces cabe preguntarse, ¿Cuál es más fácil de hacer? Intentaré responder esta interrogante a continuación.



Diferencias entre un personaje basado en alguien real y uno inventado


Creo que la principal diferencia entre uno y otro es obvia. Un personaje inspirado toma elementos de una persona real y las refleja en la historia, aunque no siempre se toma la absoluta verdad de esta misma. En cambio, uno inventado viene de la nada, desde su origen, su entorno, personalidad y físico.

Se podría decir que el segundo es la opción ideal para quien busca darle un trasfondo conveniente.


Pero, no es fácil crear a un personaje creíble de la nada.


Este es un punto en el que considero que los protagonistas inspirados se aventajan con respecto a los inventados, puesto que es más fácil hacer que se sientan lógicos y creíbles. Además, llegamos a no perder de vista lo que son, su esencia.

Sin embargo, esto no quiere decir que los inventados sean imposibles de adaptar. Aunque, sí se debe tener mayor cuidado en los detalles, así como en el trasfondo del personaje, su dimensión y, finalmente, su desarrollo.

En ocasiones, los errores de continuidad se deben a que no respetamos la naturaleza trazada en un principio, lo que hace que entremos en contradicciones y nuestro amado protagonista pierda su lógica argumentativa. En este punto, los elementos inspirados también ganan la batalla.

Pero, no todo es positivo cuando se trata de protagonistas basados en alguien real. Y es que, no siempre conseguiremos conocer en totalidad a esa persona en la que buscaremos inspiración. Esto puede resultar en la falta de facetas y profundidad del personaje, y terminaremos creando un elemento plano dentro de nuestra historia.



Los personajes: Un universo de dimensiones y facetas


A la hora de diseñar un personaje, se deben considerar muchos aspectos importantes, de forma que hagamos uno entrañable, que logre conectar con el público. George Meredih, famoso novelista y poeta inglés, llegó a comentar para Robert Louis Stevenson que un personaje puede ser “todos nosotros”.

Lo que intenta decirnos es que un personaje puede englobar tantas facetas, sincronizadas y colocadas con tal perfección, que todos podríamos vernos reflejados en él.


Nuestro trabajo como escritores no se limita a escribir una buena historia, sino a ofrecer personajes creíbles, que logren conectar con el lector, sin importar el sentimiento que generen.

Las personas pueden amarlo u odiarlo, pero el fin será generar ese sentimiento legítimo en nuestro público, llegar a sus corazones, sus mentes, y grabar el nombre de nuestros personajes.

Entonces, puedes diseñar un protagonista basado en alguien real o desde cero, pero será tu devoción, pasión y compromiso por este el que determine la calidad del mismo. Ámalo, sin importar lo que termine siendo, y obtendrás todos los elementos que necesitas para que sea perfecto.

0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

¿Leer adelgaza? ¡Así es! La lectura es una de esas actividades que te permiten bajar de peso por muchas razones, te cuento un poco más sobre

La importancia de un título: Más que un par de palabras, es el nombre, la presentación y la tentativa de nuestra historia, y te digo por qué

bottom of page